sábado, 26 de mayo de 2012
Miserias humanas parte 1
Volver a tu piel salada, a tu respiración, a mis precipicios cerca de tus manos.
Volver con todos los defectos a tu recuerdo y decirle que ya no pienso él.
viernes, 18 de mayo de 2012
Resulta que aparece y se despereza despacio, con la
tranquilidad de un domingo de mañana siendo martes y sonríe levemente con el brillo en los ojos
del que está buscando algo. Resulta que camina, oye música y la encuentra. Allí
están los de siempre, los mismos tambores, las mismas maracas, las mismas
personas…
Ella se queda mirando a cada uno un tiempo detenido y
le sorprende que sean tan felices, no dejan de moverse, no dejan de reír. Le
sorprende que estén tan definitivamente unidos, las miradas, la música ahora
más cercana, todo le sorprende, le enternece más bien. Distraída, les mira sin
darse cuenta de que ella posee el mismo gesto que los demás y resulta que está
sonriendo como ellos… Sólo con mirarlos.
viernes, 30 de marzo de 2012
Cuando una bala

Cuando una bala explique la profundidad de una garganta.
Cuando una bala comprenda lo paradójico del ayer.
Cuando una bala contenga la lágrima prematura, cuando una bala me sude las manos.
Cuando una bala, en el silencio escrupuloso de un abrazo, me susurre.
Cuando una bala se extrañe de sí misma y entienda lo efímero de un parpadeo.
Cuando una bala cargue con la distancia absurda de una vida.
Cuando una bala mimetice el encanto de este poema a medias.
Cuando una bala mimetice el encanto de este poema a medias.
Cuando una bala... amanezca.
jueves, 2 de febrero de 2012
Bang away
sábado, 28 de enero de 2012
¿Bailamos?
Sonaba música, lejana, distante, sentí que bailaba gente y quise acercarme, quise bailar con ellos, pero no conocía ese ritmo. No era un tango, que va, era algo mucho más lento, tampoco era un vals, no era demasiado tierno, era más bien un baile de cinturas para abajo en el metro y miré al suelo y de pronto me di cuenta, llevábamos los mismos zapatos.
La vi a ella, tan atractiva, tan insinuante y de pronto todas las sombras fueron de su baile. Todos los movimientos fueron de su cintura y todos los sonidos provenían de su pelo.
No quería, pero tampoco podía evitarlo, me fui acercando como empujado por algo, no sé si eran los demás que me empujaban o era yo solo, ya no podía mirar atrás, solo podía mirarla a ella.
Bailé, bailé con ella, fue tomarle las manos y yo ya estaba llorando. Aunque no había lágrimas, era más bien un murmullo por dentro, era como cuando te vas olvidando algo y no sabes muy bien qué olvidas. Una sensación de ir hacia alguna parte y no saber hacia dónde y volver al mismo baile, con los mismos pasos.
Yo no sabía bailar pero ahí estaba junto a su silueta. Levanté los ojos, al fin, tuve valor por una vez. Entonces vi que la boca le olía a cansancio y los ojos le sabían a niebla. Algo en mí seguía diciéndome que estaba olvidando, quizás debería irme pensé, pero era tarde y hacía frío fuera. Ella también lloraba, lo sentí, pero el sabor a niebla de sus ojos no me dejaba distinguir las lágrimas.
De pronto me miró y me dijo que se llamaba Rutina y que si quería ser su Rutinario.
viernes, 6 de enero de 2012
El escritor
El escritor construye y recuerda. A veces ésto y a veces lo otro, pero como diría Cortázar, casi siempre lo otro. El escritor se arriesga de forma inconsciente a las miradas, a que el papel le responda enfurruñándose y haciéndose una bola que se encoge entre los dedos y pega fuerte al corazón antes de suicidarse por la basura. EL ESCRITOR. A veces pienso que no lo sabe, lo de exponerse. Y es tan estúpido tratar de corregirle, de constreñirle, de limitarle, de obligarle al fin y al cabo a mirar con tu luz. No sé si lo sabes (léase antes de gobernar) pero la luz es tuya, incide justamente en tu posición, en el verde de mis ojos y resulta tan extraño que no sea su luz. El escritor, ese alma sensible que en un intento inacabable de entenderse quiere describirnos.
El escritor. ¿Cómo describir al escritor?
domingo, 19 de junio de 2011
Si no hablas, te dolerá menos
Hoy me ha dicho el médico que me muero.
Me muero de hambre.
No entiendo muy bien que quiere decir esa afirmación, pues nunca fui a la escuela.
Mi abuelo murió, murió porque decía que ya había vivido muy bien.
También conozco gente que ha muerto de pena.
Pero yo, en cambio, me muero de hambre.
Dice que es una muerte muy común y que al parecer no se ha encontrado cura todavía.
Están investigando me ha dicho.
También mencionó algo del virus que la provoca: egoísmo creo que dijo, pero hay otras causas.
Como terapia paliativa me ha recomendado silencio, mucho silencio.
No sé de medicina.
Sin embargo, hoy me estoy muriendo y no entiendo porque tengo qué callarme.
También conozco gente que ha muerto de pena.
Pero yo, en cambio, me muero de hambre.
Dice que es una muerte muy común y que al parecer no se ha encontrado cura todavía.
Están investigando me ha dicho.
También mencionó algo del virus que la provoca: egoísmo creo que dijo, pero hay otras causas.
Como terapia paliativa me ha recomendado silencio, mucho silencio.
No sé de medicina.
Sin embargo, hoy me estoy muriendo y no entiendo porque tengo qué callarme.
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